Descubrimos que la danza, por ejemplo, era una parte integral de la sociedad egipcia. Desde festivales vibrantes hasta rituales funerarios, la danza permeaba cada aspecto de la vida. La figura de una sacerdotisa, datada en el 3500 a.C., nos ofrece una visión temprana de este arte en forma de cerámica. Esta representación, descubierta en un cementerio al sur de Egipto, ilustra la importancia ritual del baile.